Hoy ha sido uno de esos días en los que nos hubiésemos quedado en la cama hasta que el cuerpo lo pidiese. Yo tenía muchas agujetas y cansancio acumulado pero xOUe no quería dejar pasar el día sin dar un “paseo”, y para él, un paseo es una ruta de montaña con un desnivel mínimo de 500 metros jejeje.
A pesar de que estaba dispuesta a quejarme y patalear como
un niño pequeño con tal de descansar un poco, al final he cedido sin muchas
dificultades y hemos ido a hacer una rutilla.
Hemos aparcado en el parking del Glenmore Forest Park (cerca de Aviemore) y
hemos ido al chiringuito de los Rangers para ver si conseguíamos un plano
decente con las rutas de la zona, y de todas las que había (ruta alrededor del
Lago Morlich, ruta por el bosque…) hemos elegido una ruta combinación de otras
dos y de una media de duración de 4 horas.
La primera parte de la ruta discurría por el bosque hasta el
límite del mismo, y luego seguía subiendo hasta alcanzar el pico de Meall a
Bhuachaille a 810 metros.
La parte de bosque ha sido visto y no visto y antes de
darnos cuenta ya estábamos subiendo por la falda de la montaña con todo el sol
pegándonos en las cabezas (y es que hoy ha hecho un calor de narices). El
camino de subida hasta el pico tenía, en muchos tramos, un montón de piedras
colocadas con la intención de facilitar la subida, pero en lugar de eso lo
único que conseguían eran tropezones y resbalones.
Tras una hora y media… ¡hemos hecho cima! Hemos hecho la
parada de rigor en la cumbre para hacer fotos, beber agua, y comer un poquito
para reponer fuerzas. En la cima nos hemos encontrado con un grupo de
“elderlys” (viejecitos en buena forma) que estaban haciendo la misma ruta que
nosotros.
Repuestas las fuerzas y visto el camino de bajada, hemos
comenzado el descenso temiendo por nuestros tobillos, de nuevo, las rocas que
estaban puestas como escalones nos hacían la puñeta más que ayudar, y en varias
ocasiones hemos temido por el grupo de “elderlys” (que bajaban detrás de
nosotros) y que pensábamos que acabaríamos viendo pasar rodando por nuestro
lado.
La bajada, de nuevo calurosa, torpe con tantas piedras y con
poca vegetación, nos daba sin embargo unas bonitas vistas de una serie de lagos
y de los valles y picos de los Cairngorms. Unos tres cuartos de hora después
hemos encontrado un refugio (Ryvoan Bothy) donde hemos vuelto a hacer una
parada y donde pensábamos que lo que nos quedaba de camino sería pan comido, ya
que bajando un poco más encontraríamos la otra ruta por la que tendríamos que
volver.
Junto a uno de los estupendos lagos, hemos encontrado la
ruta circular de vuelta y nos ha surgido la duda de en qué sentido hacerla. Al
ver que uno de los lados discurría por su parte final por un camino de asfalto
y no nos suelen gustar esos caminos, hemos elegido el sentido contrario…
EEEEERRRROR.
Aunque el tramo de ruta que nos quedaba se supone que
discurría por bosque y nos daría un respiro del sol que, aun habiéndonos echado
crema varias veces, nos estaba quemando vivos, ha resultado ser un camino
estrecho, de nuevo con mil piedras y con un montón de subidas y bajadas que ya
cogíamos con desgana por culpa del cansancio.
Pero como siempre el camino llega a su fín, hemos dado con
el camino forestal que nos daba la señal de que no nos podía quedar mucho para
llegar a la zona de parking. Y en este tramo, ya relajados, va y nos aparecen a
los lejos 3 perrazos negros corriendo hacia nosotros y con intenciones poco
convincentes. xOUe bastón en mano se ha puesto a golpear el suelo y a gritarles
pero casi ya los teníamos encima y casi tenemos que liarnos a palos con ellos.
Menos mal que uno llevaba collar y a lo lejos a aparecido la dueña, que
rápidamente al ver que estábamos dispuestos a todo, les ha llamado y les ha
calmado. Finalmente hasta hemos estado hablando con la señora y los perros
parecían simpáticos, pero desde que Marily y Jose Luis nos contaron su historia
con los perros de Meteora… mas vale palo en mano que dentellada en el culo.
Y cuando ya nos quedaban 10 minutos hasta la caravana…
¡hemos podido ver una red squirrel! Ha sido un regalo de fin de ruta ya que
llevamos varios días escudriñando las copas para ver si veíamos una, y hoy ha
sido el día. Felices y contentos (y cocidos en nuestra propia salsa) hemos
llegado al parking y nos hemos comido un heladito a la sombra.
Mañana, pasaremos nuestro último día en Escocia de nuevo en
los Cairngorms y el domingo volvemos para Madrid (aunque por nosotros nos quedábamos más días).
Besos a todos, y gracias por seguirnos.
4 comentarios:
ESo, era una ardilla, o era Ana desplomada en la rama?
Bueno, lo de los viejecitos es una idea genial para disminuir el pago de pensiones. Les mandas a hacer una ruta por monte, les pones unas piedrecitas y.....
McBesos
Nita para todo lo que aguanta no se queja nada de nada, es una campeona. Y los abuelitos... Ay los abuelitos... Triscaban monte como si fuesen cabras!! llegaron al aparcamiento casi a la vez que nosotros.
Me pasa a mí lo de los perros, me veis como la ardilla roja al árbol más próximo xDDD
Hey hey, qué sabia es la naturaleza y esa ardilla es uno de sus catedráticos, jeje
y de paso....
-------There was an Scotsman, an Englishman and Claudia Schiffer sitting together in a carriage in a train going through Tasmania. Suddenly the train went through a tunnel and as it was an old style train,there were no lights in the carriages and it went completely dark. Then there was this kissing noise and the sound of a really loud slap. When the train came out of the tunnel, Claudia Schiffer and the Scotsman were sitting as if nothing had happened and the Englishman had his hand against his face as he had been slapped.
The Englishman was thinking: 'The Scottish fella must have kissed Claudia Schiffer and she missed him and slapped me instead.'
Claudia Schiffer was thinking: 'The English fella must have tried to kiss me and actually kissed the Scotsman and got slapped for it.'
And the Scotsman was thinking: 'This is great. The next time the train goes through a tunnel I'll make that kissing noise and slap that English fella again.
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