jueves, 11 de julio de 2013

Royal Mile

Pasada la primera noche, teniamos que ponernos las pilas para darlo todo en nuestro primer día en Edimburgo. Que mejor forma de comenzar el día que con un desayuno y un baño de lujo.


El hotel en el que nos hospedamos es muy peculiar, The Witchery by the Castle, situado en la misma entrada del mayor punto de interés de toda la ciudad, El Castillo. Una fortaleza que domina todo Edimburgo desde lo alto de una colina.

 Mientras Nita hacía cola para comprar las entradas del Castillo, yo he aprovechado para acercarme a una tienda Vodafone para ver si podía comprar una SIM para tener internet en nuestro viaje por las tierras escocesas. Pero para nuestra sorpresa, los de Vodafone UK son distintos a los de Vodafone Resto-del-mundo... aquí hacen las cosas de distinta forma, el cacharrito WIFI que nos ha dado cobertura por Nueva Zelanda y por España, no nos sirve en reino Unido, así que si queremos tener internet tendremos que hacernos con otro dispositivo WIFI...  ¡¡que bien!! así tendremos un charrito para internet en UK, y otro para el resto del mundo!!! ejem...

Volviendo al Castillo: impresionantes vistas pero demasiada gente.


Es difici dar detalles concretos de la visita, hemos hecho muchas fotos y videos.


La zona de la prisión nos ha sacado una sonrisa, tanto al escuchar las conversaciones simuladas de prisioneros españoles en los calabozos del Castillo, como al hacer el gamberro en las propias celdas de la prisión militar.



 Gran nombre para una puerta: "Valar Porcullis" "Valar que te den por el dohaeris!!"


 Una vez fuera del Castillo hemos vuelto a recorrer la Royal Mile hacia el Palacio. Encontrando por el camino, una antigua catedral convertida en bar, llamada The Hub.
 

Y unos gaiteros con un ritmo que nos ha llamado mucho la atención!!


En el Palacio, donde antiguamente la Reina Isabel II pasaba sus veranitos, hemos dado una vuelta recorriendonos las estancias visibles acompañados de una audio guía, muy instructivo!! aunque la parte que más hemos disfrutado son los jardines y las ruinas de una abadía.



Ya teniamos los pies cansados, y el cuerpo nos pedía un refrigerio. Que mejor forma de relajarnos que tomarnos un par de cervezas en uno de los pubs más emblemáticos, The Last Drop, donde se servía la última bebida a los condenados a pasar por la soga. 



Mañana recogeremos la caravana, y empezaremos a engullir kilometros. Así que con esto y un bizcocho... zzzZZZZzzzzz

Dulces sueños a todos desde tierras escocesas!!

1 comentarios:

Unknown dijo...

Qué recuerdos me trae vuestro relato!! Disfrutadlo como sabéis, bro and sis!!! Aquí os dejo el segundo chiste:

----A student at an English university, by name of Donald MacDonald from the Isle of Skye, who was living in the hall of residence in his first year there. After he had been there for a month, his mother came to visit, no doubt carrying reinforcements of oatmeal. "And how do you find the English students, Donald?" she asked. "Mother," he replied, "they're such terrible noisy people! The one on that side keeps banging his head against the wall, and won't stop. The one on the other side screams and screams and screams away into the night!" "Oh, Donald! How ever do you manage to put up with these awful noisy English neighbours?" "Mother, I do nothing, I just ignore them! I just stay here quietly playing my bagpipes!"
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XOXOXOXO

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