Al bajar del avión, Edimburgo nos recibió con un estupendo sol y calor que no esperábamos, cogimos el Airlink express (autobus hacia el centro) y sudamos la gota gorda mientras empujábamos las maletas por una de las calles mas empinadas de la ciudad, dirección a nuestro hotel. The Witchery by the Castle (situado a la entrada del Castillo de Edimburgo).
Pasado el sofocón inicial y después de quedarnos con la boca abierta con el hotel, no había excusas para recorrer las calles de Edimburgo.
Bajamos directos por la Royal Mile animados por la multitud, curioseando muchos de los pequeños callejones que fluyen desde la vía principal y asombrados con sus grandes catedrales y sus oscuros edificios empedrados (Hoy hemos descubierto que el color de la ciudad se debe al abuso del carbón en épocas pasadas).
Tardamos bien poco en hacer la primera parada en un bar, "Mcgreggor" donde tomamos las primeras cervezas, los primeros haggis y conocimos la flor local (un cardo, pero bien majo).
Encantados con las primeras impresiones seguimos con el paseo aprovechando que ya había anochecido y dejando que la cámara grabase lo que no queríamos que la retina olvidase.
Y con la ilusión del comienzo del viaje, decidimos no acostarnos muy tarde, aunque lo de dormir no fue fácil, ya que las habitaciones antiguas tienen sus pegas: ruidos, calor/frío a ratos, y una luz que decidía encenderse sola. Sabíamos que Edimburgo albergaba muchos misterios, ahora también sabemos que habitan fantasmas.
Saludos a todos!
3 comentarios:
En una de las torres del Castillo de Edimburgo hay un pequeño cememterio para los perros de la policia si no recuerdo mal.
Esas calles de Edimburgooooooo, conquistadlas, familia!!!
Y el chiste:
It’s always puzzled me,” said McGreggor looking up from his newspaper,”how everytime the Lord gets it right. People always seem to be dying in alphabetical order.”
¡¡¡¡¡Qué potitoooo!!!!!
ya sé que me repito pero, ¡qué envidia!
A todo esto, ¿y el whisky?, no habéis hablado de él. Lo habéis probado? es tan bueno como dicen?
Pasadlo bien
besos mil
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